Uno de los mayores desafíos para las nuevas autoridades sub nacionales será generar consensos y establecer gobernabilidad en las Gobernaciones y en los Municipios porque el voto ciudadano en las elecciones del 22 de marzo y en el balotaje, ha sido fragmentado y polarizado.
Otro aspecto también como para tomar en cuenta, es que en Gobernaciones y Alcaldías ahora habrá un buen porcentaje de gente joven y es lo que se plantea cada vez para dar paso a la “renovación” de cuadros políticos; pero que de ninguna manera significa una garantía para la vida democrática del país porque una vez que se da oportunidad a los “jóvenes”, muchas veces resulta un fracaso y una frustración.
El ejemplo más patético de la falsa renovación y de decepción ciudadana con los políticos nuevos o jóvenes , es el caso del Vicepresidente Edman Lara, por quien muchos electores en el país, habían votado precisamente por tratarse de una nueva figura política y un supuesto líder emergente; sin embargo no fue así porque Lara en muy poco tiempo ha perdido protagonismo político al extremo de haberse convertido en una simple figura decorativa en la Asamblea Legislativa Plurinacional o sea nada menos que en el poder Legislativo de Bolivia.
Como alguien decía “la juventud sin formación no es renovación porque simplemente es una improvisación peligrosa” y es lo que ahora estamos viendo con el Vicepresidente Lara, quien por sus propios errores ahora está como un barco a la deriva porque en tan poco tiempo ha perdido confianza ciudadana y la gente que votó por él exterioriza su enfado y su decepción.
Al respecto, el líder británico Winston Churchill, famoso por sus discursos motivacionales y sus frases célebres sobre liderazgo y política, sostiene que “el verdadero problema no es la edad del hombre sino la edad de sus ideas porque se puede ser joven en términos biológicos, pero las ideas pertenecen a un pasado equivocado e inservible para el futuro”.
Contextualizando el nuevo escenario político en Bolivia, es pertinente señalar y puntualizar que las nuevas autoridades en las Gobernaciones y Municipios, tienen el gran desafío de responder a las expectativas y las esperanzas del pueblo boliviano porque todos ellos tienen que partir de la premisa de construir una nueva tesis política que fundamentalmente debe consistir (reitero e insisto) en generar consensos y crear gobernabilidad en sus respectivas jurisdicciones y desde luego en contribuir a que también exista gobernabilidad en el poder ejecutivo del país, dejando de lado miramientos y recelos de carácter político sectario.
Considero que ha llegado el momento de comprender que entre todos (moros y cristianos) deben empeñarse en construir un nuevo país, aunque desde luego que no es ni será una tarea fácil y precisamente es la misión complicada pero no imposible para los nuevos Gobernadores, Alcaldes, Asambleístas departamentales y concejales municipales.
Que alguna instancia, ya sea del gobierno del presidente Rodrigo Paz o en su caso desde alguna Gobernación o Municipio se tenga que promover un verdadero “pacto por Bolivia” antes de que sea demasiado tarde.
