Dos nuevos intentos de linchamiento encendieron las alarmas sobre la creciente práctica de la justicia por mano propia en el norte de Potosí. En los últimos días, tres personas fueron retenidas y golpeadas por pobladores que las acusaron de cometer diferentes delitos.
La violencia colectiva contra personas sospechosas de cometer ilícitos genera preocupación entre las autoridades, debido a que la indignación de los pobladores puede derivar en hechos de extrema violencia y terminar desplazando los procedimientos establecidos por ley.
El primer caso ocurrió en la comunidad de Rodero, del municipio de Ravelo, donde una pareja fue acusada de presuntamente robar combustible. Los pobladores los retuvieron y golpearon hasta dejarlos prácticamente inconscientes.
Una comitiva policial llegó hasta la comunidad y logró frenar la agresión, evitando que el hecho terminara en un desenlace fatal.
El segundo caso se registró en la población de Charcamican, en la provincia Alonso de Ibáñez. Allí, un ciudadano cochabambino de 25 años, identificado como Abrahán Cruz, fue retenido por pobladores bajo la acusación de haber robado un teléfono celular.
El hombre fue golpeado y posteriormente amarrado de pies y manos, quedando tendido boca abajo. La intervención de una comitiva policial permitió rescatarlo y evitar que la agresión continuara. Posteriormente, las autoridades de la comunidad, amparándose en sus usos y costumbres, entregaron al ciudadano a la Policía.
