La jornada de este miércoles concluyó con cerca de una veintena de manifestantes arrestados durante la multitudinaria marcha que cercó la plaza Murillo desde distintos puntos de la ciudad de La Paz. La tensión se incrementó tras la aprehensión del dirigente campesino Vicente Salazar, principal líder de los ponchos rojos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. No obstante, el dirigente recuperó su libertad horas después.
La marcha había sido convocada por la COB, la Csutcb afín a Evo Morales, dos federaciones de juntas vecinales de El Alto y la Federación Departamental de Campesinos de La Paz, conocidos como Túpac Katari. La avenida Sucre y sus alrededores se convirtieron en el principal escenario de los enfrentamientos entre efectivos policiales y manifestantes.
La marcha se dividió en dos bloques. El primero, de menor tamaño, estaba conformado por la dirigencia de la COB y algunas de sus organizaciones afiliadas. El segundo, considerablemente más numeroso, fue también el más conflictivo, ya que ingresó a la ciudad en medio del rechazo de varios ciudadanos y protagonizó incidentes con personas que les increpaban a su paso.
“¡Vayan a trabajar, vayan a trabajar!” fue una de las consignas más repetidas por los ciudadanos al paso de la marcha. Sin embargo, también hubo personas que expresaron su respaldo a los movilizados y corearon consignas contra el Gobierno. Este último grupo se dirigió hacia los anillos de seguridad instalados por la Policía, que se extendían hasta cuatro cuadras alrededor de la plaza Murillo.
