Durante el actual conflicto social del bloqueo de caminos, una vez más se ha puesto de manifiesto y esta vez con mayor rigor e hirientes expresiones el “odio racial”, especialmente de parte de los movilizados porque hubieron duras expresiones como las siguientes:
“Si hay un enfermo en esa ambulancia que muera porque no es nuestra gente”, “Este país es de los aymaras y quechuas y que se mueran los k’aras”, “Nos han sometido 500 años y nunca más seremos sumisos”, “Ustedes son una élite ociosa porque no apoyan los bloqueos”, “Para los movimientos sociales y los sindicalistas, los profesionales no nos sirven para nada”.
Al mismo tiempo en algunos medios de comunicación como DTV de Junior Arias, en las Redes Sociales y también algunos periodistas argentinos que llegaron al país para alinearse en la causa de los sectores movilizados, han generado toda una narrativa de noticias falsas, distorsionadas y manipuladas y que, en lugar de contribuir a la paz social, alimentan un mayor odio y resentimiento entre bolivianos.
En Bolivia siempre ha existido debate sobre el racismo antes, durante y después de la era Evo Morales presidente; pero esta vez se ha llegado muy lejos porque las “brechas raciales” se han profundizado en ambas partes; tanto en sectores populares e indígenas como en la clase media, en la que también abundaron expresiones de odio y desprecio especialmente en contra del sector campesino del país.
Es necesario y pertinente señalar que en el inicio del conflicto que comenzó con la marcha indígena, los marchistas no pedían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, sino que era una demanda sectorial que después fue atendida respecto al decreto 1720. Sin embargo (cuando no) Evo Morales y sus seguidores aprovecharon el momento para introducir e imponer la narrativa del “fuera presidente Rodrigo” o lo que se ha dado en denominar una forma de provocar un golpe de estado con apoyo de ONGs y el narcotráfico porque como alguien dijo: “sin dinero de por medio, no hay bloqueos duraderos…”.
¿Y qué decir del gobierno del presidente Rodrigo Paz? Lamentablemente una frustración para quienes le apoyaron y votaron por su candidatura porque no ha sabido capitalizar en su favor las oportunidades para no defraudar las expectativas y las esperanzas de una buena gestión gubernamental y para colmo la mayoría de sus ministros, así como sus operadores políticos se mostraron muy engreídos y autosuficientes.
Respecto al Vicepresidente Edman Lara, resultó otro fiasco porque ya no goza de la simpatía que antes tenía como candidato porque no puede ser que sea Vicepresidente y al mismo tiempo el principal opositor de su propio gobierno y lo peor engañando a todo el país porque es uno de los principales operadores políticos del plan maquiavélico de Evo Morales.
Por todo lo anteriormente señalado, nos queda decir con mucha vehemencia y “bronca” contenida que BOLIVIA no merece sufrir y aguantar tanto porque cada día que pasa estamos al borde del abismo del que no podremos salir por mucho tiempo. ¿Será que aún podría haber una luz de esperanza al final del túnel?
