Existe un sabio refrán que dice: “No hay peor sordo que el que no quiere escuchar ni peor ciego que el que no quiere ver”. Es precisamente lo que ha pasado con el gobierno del presidente Luis Arce Catacora desde el inicio de su gestión gubernamental. El no saber o no querer escuchar es uno de los peores errores de los “políticos” en el país.
En más de una ocasión desde esta mi columna, habíamos sugerido que ante la arremetida cada vez severa y despiadada del primer opositor del gobierno que es el ex presidente Evo Morales y otros factores adversos tanto internos como externos que tuvo y tiene el gobierno del presidente Arce, era de esperar que derive en una aguda crisis económica.
Hace tiempo que el presidente Luis Arce debería optar por una política de “austeridad” en todos los niveles del aparato estatal de tal manera que se podía haber contrarrestado de manera paulatina el déficit fiscal e inclusive se podía haber evitado llegar a la situación actual cada vez más dramática por la elevación permanente del costo de vida, la falta de dólares, de carburantes y otros problemas colaterales.
Con una política gubernamental de austeridad, el presidente Arce debería por ejemplo disminuir el número de Ministerios que son 17 y 58 Viceministerios. Son en estas instancias donde se han gestado o promovido diversos actos de corrupción, así como el reciente desgaste gubernamental.
Otro ejemplo de irracionalidad es que en el presupuesto general de la nación, en el rubro de publicidad del gobierno, de 59.9 millones de bolivianos que era en la gestión 2024, para este año se ha incrementado a 110.2 millones de bolivianos. Paradójica e irónicamente tanto presupuesto para publicidad en Televisión, Radios, periódicos y Redes Sociales, la imagen del gobierno cada vez fue de mal en peor.
Por su parte, los Senadores y Diputados, que se irán del mismo modo con una pobrísima imagen al ser considerada como una de las peores gestiones legislativas que tuvo Bolivia, podían haber elaborado y consensuado un proyecto de ley para también “achicar” el gasto público. Eliminar por ejemplo el presupuesto para pagar dietas a los nueve parlamentarios “supraestatales” e igualmente podían haber previsto para la próxima Legislatura, la disminución del número de Asambleístas porque no se justifica que Bolivia tenga actualmente 130 Diputados, 36 Senadores y 9 Parlamentarios Supraestatales.
Toda esta carga tan pesada que se dejará para el próximo gobierno, podría ser alivianada de alguna manera por lo que pregunto: Señor presidente Luis Arce, antes de que concluya su mandato, ¿ Usted podría animarse a adoptar medidas de austeridad en el gasto público ?. Nunca es tarde cuando se trata de corregir errores, pero siempre que se actúe con decisión, firmeza y valentía.
