La presión sobre el presidente Rodrigo Paz para que dicte Estado de excepción se intensificó este jueves: comités cívicos, sectores productivos y transportistas de distintos departamentos exigieron que el Ejecutivo ponga fin al conflicto y a los bloqueos de carreteras, que mantienen cercados a varias regiones, principalmente a La Paz y El Alto.
El Comité Multisectorial, luego del cabildo del martes en La Paz contra los cortes de carreteras, otorgó este jueves al Gobierno un plazo de 48 horas para que decrete el estado excepción. Su presidente, Leonel Condorhuayra, advirtió que, de no recibir una respuesta positiva, los sectores que aglutina la organización asumirán otras medidas.
“El cabildo reflejó el sentir de las familias que hoy no pueden llevar un plato de comida a sus hogares”, declaró, y anunció además un cabildo digital este domingo con representantes de los nueve departamentos para discutir nuevas acciones. Paralelamente, exigió al Fiscal General del Estado que ejecute los mandamientos de aprehensión contra los dirigentes que impulsores de los bloqueos de carreteras.
El presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, por su parte, criticó que el Gobierno esté “estirando la cosa para jugar al desgaste” y reiteró la exigencia de un “Estado de excepción sectorizado”. El dirigente sostuvo que el diálogo no es viable porque los líderes de las movilizaciones tienen como única condición la renuncia del Presidente. El Movimiento Cívico Nacional determinó el pasado 28 de mayo en Santa Cruz pedir que se decrete Estado de excepción.
En Cochabamba, el Comité Cívico, encabezado por Johnny Quintela, otorgó igualmente este jueves un plazo hasta el sábado para resolver el conflicto. Si el Gobierno no actúa, convocará a un Gran Cabildo de la Cochabambinidad el martes siguiente y activará una huelga de hambre escalonada desde el miércoles, según indicó la entidad cívica en una resolución.
