El ex presidente de Bolivia, Evo Morales, en los últimos 14 meses, ha promovido la paralización del país y un daño económico irreparable a Bolivia con bloqueos de carreteras en tres ocasiones: Un primer bloqueo de 16 días exigiendo elecciones judiciales, luego un segundo bloqueo de 24 días y el reciente bloqueo de más de dos semanas.
La interrogante ¿Cuánto le debe Evo Morales a Bolivia? implica un par de respuestas en dos contextos: uno en términos económicos y otra respuesta de carácter moral, ético y retributivo. En cerca de 30 años de democracia, Morales se ha beneficiado del Estado boliviano con jugosos salarios, desde el momento en que fue Diputado, hasta sus beneficios económicos actuales con sus rentas vitalicia como ex presidente.
En el otro contexto, Bolivia ha sido muy generosa con Evo desde cuando comenzó su carrera política como Diputado para luego convertirse en presidente constitucional durante catorce años y en todo ese tiempo, cada vez fue perdiendo respaldo y credibilidad en la ciudadanía. Aún así, Bolivia no dejó de brindarle la oportunidad de seguir ocupando la primera Magistratura del país.
A pesar de que una mayoría del pueblo boliviano a través de un Referendo le dijo NO a su repostulación como presidente, el Estado boliviano otra vez fue indulgente con Morales para que siga gobernando el país, desde luego en medio de cuestionamientos y de duras críticas por no respetar el voto ciudadano mayoritario en el Referendo de febrero del año 2016 y por burlarse una y otra vez de la Constitución Política del Estado.
Resultaría bastante largo recordar o referir las oportunidades y “concesiones” que Bolivia le ha dado a Evo Morales. El expresidente tiene una enorme deuda moral y económica con Bolivia e irónicamente resulta que se ha convertido en verdugo y destructor del Estado boliviano que él mismo diseñó y construyó. Con los tres bloqueos, Evo Morales no ha perjudicado y hundido solamente al gobierno, sino que ha castigado a grandes sectores populares; a los pobres los ha vuelto más pobres.
El siempre recordado y admirado ex presidente de Uruguay José “Pepe” Mújica al referirse a Evo Morales el pasado año dijo: “…en la política, es un camino equivocado promover e impulsar el fanatismo y la obsesión por el poder porque hace perder objetividad y termina estupidizando a los líderes políticos”.
El ex presidente Morales perdió la gran oportunidad de que Bolivia lo recuerde como uno de los mejores líderes políticos de nuestra historia y que se retire con muestras de afecto, admiración y gratitud; pero eligió el peor camino para mostrarse ahora como un político perverso, tirano e indolente con BOLIVIA. Al menos tendría que pedir perdón al país que tanto le ha dado y le ha beneficiado.
