A las 12.00 de este domingo 1 de noviembre, miles de familias bolivianas recibieron en sus casas a las almas de sus seres queridos que fallecieron, con oraciones y la tradicional mesa de Todos Santos, que guarda un profundo significado.
En la zona Huayna Potosí de la ciudad de El Alto, la familia Rosas armó la mesa de Todos Santos, con variedad de masitas, flores, velas, agua, fruta de temporada y los epitafios de sus seres queridos fallecidos: Elizabeth, Alfredo y Marco.
En las redes sociales, muchos publicaron las fotografías de sus altares y sus mensajes de bienvenida para sus seres queridos que, según la tradición, al mediodía de esta fecha regresan al mundo de los vivos.
“¡Ya están en casa!”, publicó Mario Rodríguez junto a una fotografía en la que se ve el altar de sus niños difuntos. “Mamita te estamos esperando con todo nuestro amor. Bienvenida!!”, expresó la actriz boliviana Erika Andina y también publicó la fotografía de la mesa que preparó para su ser querido.
“Este año es el último año de mi mamita Natalia Llanquechoque Pucho”, escribió Gabriela. “Este Todos Santos es para compartir momentos de recuerdo y reflexión acompañados de amor y gratitud”, manifestó Isabel Condori quien también publicó el altar de sus fallecidos.
Así el alma del difunto es recibida en distintos puntos del país por sus familiares, amigos, vecinos y otras personas cercanas en vida con el altar y oraciones. A cambio, la familia invita comida, masitas y panes de la mesa del fallecido.
La tradición
Tras recibir a sus difuntos en sus casas al mediodía de este 1 de noviembre, muchas familias al mediodía del 2 de noviembre se despiden de las almas y en muchos casos se trasladan a los cementerios para continuar las oraciones y seguir compartiendo las masitas, panes y frutas de la mesa.
Las mesas se arman comúnmente con panes, variedad de masitas, t’antawawas (panes en formas), escaleras de pan, frutas de temporada, caña de azúcar, flores, dulces, velas, comida y bebidas favoritas de los difuntos.
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