El presidente Rodrigo Paz decretó este sábado emergencia nacional ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, con el objetivo de movilizar recursos económicos y humanos, además de gestionar cooperación internacional para hacer frente a eventuales sequías e inundaciones en el país.
Durante un corto mensaje grabado, el Mandatario destacó que la decisión se asumió de manera anticipada para evitar las afectaciones registradas en anteriores gestiones, cuando las medidas se adoptaban una vez que los fenómenos climáticos ya habían provocado daños.
“A diferencia de otros años, en los que esperábamos a que llegara este golpe del medio ambiente, nosotros hemos asumido una decisión con la cooperación internacional y con los esfuerzos nacionales para sumar los recursos económicos y humanos para poder tratar este fenómeno”, manifestó Paz.
El Jefe de Estado advirtió que el fenómeno tendrá efectos importantes, principalmente por la sequía que ya golpea a varias regiones y las posibles inundaciones posteriores. En ese contexto, convocó a las gobernaciones, alcaldías, instituciones públicas, Fuerzas Armadas, Policía Boliviana y a toda la población a trabajar de manera coordinada para reducir el impacto de los eventos climáticos.
También destacó el trabajo preventivo desarrollado por el Gobierno para proteger el medio ambiente y reducir los efectos de los eventos climáticos. Como ejemplo, señaló que mientras el año pasado se registraron más de 2,6 millones de hectáreas quemadas, en la presente gestión, hasta la fecha del anuncio, la superficie afectada no supera las 70.000 hectáreas.
