Tras las advertencias sobre la disminución de las reservas de gas —elemento vital para la producción del 71% de la energía eléctrica del país—, surge la urgencia de definir acciones concretas para evitar una crisis de desabastecimiento en el corto plazo.
Con una proyección de apenas dos a tres años de disponibilidad de gas al ritmo de consumo actual, expertos sugieren medidas que van desde cambios estructurales en los precios hasta “trueques” internacionales.
De acuerdo con el analista y exdiputado Fernando Rodríguez, la reactivación del sector hidrocarburífero es imposible sin un sinceramiento de precios. El sistema actual de subsidios impide que las empresas internacionales inviertan.
Sin embargo, Rodríguez destacó por medio de Correo del Sur Radio que el reciente tipo de cambio flexible representa un avance importante. Que el Estado deje de pagar regalías y participaciones a las empresas al tipo de cambio anterior de 6,96 y utilice el valor actual del Banco Central, implica que el mercado boliviano recuperaría atractivo para la inversión extranjera.
Propuestas con Brasil y prioridad nacional
Ante la caída de la producción —que pasó de 60 a unos 22 millones de metros cúbicos diarios—, Rodríguez propone alternativas para “estirar el chicle” de las reservas existentes.
Entre estas mencionó el trueque de gas por petróleo, aprovechando la caída de los precios internacionales del crudo, Bolivia podría negociar con Brasil el intercambio de los volúmenes de gas exportados por barriles de petróleo. Esto permitiría refinar el combustible localmente, eliminando la intermediación y garantizando un suministro de mejor calidad.
También se refirió al cese de exportaciones para priorizar el mercado interno, otra alternativa coherente sería dejar de enviar gas a Brasil para destinar esos ocho millones de metros cúbicos diarios exclusivamente a la generación eléctrica y la industria nacional. “La prioridad es el país, no es Brasil. La prioridad son los mineros, los industriales y los agroindustriales que dan de comer a los bolivianos”, enfatizó el experto.
Por otra parte mencionó la conversión masiva a GNV implementando un plan de sustitución de gasolina por Gas Natural Vehicular (GNV) mediante la entrega gratuita de kits de conversión para un millón de vehículos, lo que reduciría la dependencia de combustibles importados.
Crisis de gestión en ENDE y YPFB
La solución no solo es técnica, sino administrativa, Rodríguez denunció que instituciones como la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) inflaron su burocracia con “85 directores en subsidiarias” y personal inexperto. Además, alertó sobre la restricción de información pública en el despacho de carga de ENDE, lo que impide conocer en tiempo real cuánta energía se genera con gas u otras fuentes.
El analista lamentó que no se hayan concretado proyectos vitales de energía alternativa, como la hidroeléctrica Carrizal, que debió concluirse en 2022. Precisó que mientras estos proyectos sigan paralizados, el país continuará “quemando el gas regalado” hasta agotar un recurso que ya muestra señales de agotamiento, con una recuperación en los pozos que cayó del 85% a apenas un 30% debido a la baja presión de los campos.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
