Venezuela cumplió este miércoles una semana desde el doble terremoto que dejó un saldo de 2.295 fallecidos y más de 12.000 personas sin hogar mientras los equipos de salvamento apuran los últimos rescates en medio de una avalancha de ayuda internacional.
Durante la noche de hoy continuaba el angustioso operativo para salvar a Hernán Gil, un vigilante que quedó atrapado en la garita de vigilancia en el que trabajaba tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 y que sigue con vida y en comunicación con el equipo de salvamento.
Su rescate se ha extendido más de 50 horas debido a que hay mucha carga de materiales en el sótano donde quedó atrapado, por lo que es una operación muy sensible, según dijo a EFE uno de los 64 rescatistas portugueses que forman parte de este complicado operativo.
El bombero chileno Sebastián Mocarquer, miembro del equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC), explicó a EFE que en el país se mantienen 3.000 rescatistas de 29 países y que han podido auxiliar a doce personas en los últimos seis días, mientras el Ejecutivo chavista afirmó que se han rescatado a 6.461 personas.
