Con remontadas épicas. Así lograron su clasificación a los octavos de final Inglaterra y Bélgica, que estuvieron al borde de la eliminación ante duras selecciones africanas.
Las que parecían ser llaves accesibles para las potencias europeas, terminaron sacando a relucir su peor y mejor versión.
Al mediodía de Bolivia, Inglaterra, que había clasificado como primera del Grupo L con 7 puntos, se enfrentó a República Democrática del Congo, que con 4 unidades avanzó a los dieciseisavos de final como una de las mejores terceras.
A priori, parecía un trámite para la selección de los Tres Leones; sin embargo, un tempranero gol de Brian Cipenga (7’) puso a los africanos arriba en el marcador.
Los ingleses, si bien fueron los amplios dominadores del encuentro, se encontraron ante un defensa congoleña bien ordenada.
Cuando el partido ingresó en su etapa final, apareció el capitán y goleador inglés Harry Kane para salvar a su equipo. Primero con un cabezazo a los 75’ y después con un violento remate a los 86’ para dar vuelta el resultado y darle el triunfo a la selección europea, que en octavos de final se enfrentará a México, el domingo 5 de julio.
