La jornada de este miércoles podría marcar el cese de tensiones en territorio nacional, el conflicto social y político que mantiene al país en vilo cumple este miércoles 48 días. Tras siete semanas de bloqueos y una asfixia económica que ya supera los 2.000 millones de dólares en pérdidas, la Central Obrera Boliviana (COB) dio giro en su estrategia: en vísperas de un nuevo encuentro con el Gobierno, el ente matriz decidió quitar la renuncia del presidente Rodrigo Paz de su pliego de peticiones para centrarse en una agenda propia.
El nuevo enfoque de la COB
Luego de haber exigido durante semanas la salida del mandatario, que lleva siete meses en el cargo, la dirigencia liderada por Mario Argollo presentó un documento con nuevas demandas enfocadas en la economía y la fiscalización del Estado. Entre las exigencias más destacadas se encuentran:
- Rechazo al FMI y organismos externos: La COB exige el compromiso de que Bolivia no accederá a ningún crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y demanda transparencia en las negociaciones con el Banco Mundial y el BID.
- Freno a la privatización: Se plantea un compromiso explícito para “no privatizar” los recursos o empresas estatales.
- Control de leyes: El ente matriz reclama el derecho a fiscalizar las normas antes de su aprobación legislativa.
- Protección del “bolsillo popular”: Ante la crisis, piden medidas urgentes para frenar la especulación, controlar el incremento de precios, garantizar la canasta familiar y asegurar un empleo estable con salario real.
- Destitución de figuras polémicas: El pliego también incluye la petición de echar a Cerimedo de su entorno.
Distanciamiento de Evo Morales
Este cambio de postura ocurre en un momento en que la COB marcó distancia del expresidente Evo Morales, quien continúa alentando las protestas desde el trópico de Cochabamba. Tras semanas de negativas constantes, la dirigencia cobista finalmente aceptó sentarse a negociar, motivada en parte por la necesidad de pacificar el país y responder a la crisis de desabastecimiento que afecta a ciudades enteras.
El Gobierno y las expectativas del encuentro
El diálogo está convocado para este miércoles a las 9:00 en la Casa Grande del Pueblo. El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, celebró la posibilidad de concertación, aunque aclaró que cualquier acuerdo deberá estar estrictamente sujeto a la Constitución Política del Estado (CPE) y a la Ley.
Por otra parte, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, participará como garante en la reunión. Mientras tanto, al inicio de esta jornada aún se registraban 45 puntos de bloqueo en las carreteras bolivianas.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, advirtió que el impacto de los 48 días de conflicto fue “desastroso”, dejando a las cadenas productivas en condiciones similares a una “devastación de guerra” y con la posibilidad real de un crecimiento económico negativo para este año. El éxito de esta mesa de diálogo es, para muchos sectores, la última oportunidad para evitar un colapso mayor.
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