Ante su mal posicionamiento en todas las encuestas conocidas hasta ahora, los frentes escindidos del Movimiento Al Socialismo (MAS) han comenzado a intensificar sus negociaciones con miras a una reunificación que les permita tener un solo candidato en las próximas elecciones generales.
El sábado, el presidente del MAS, Grover García, citó para el próximo 26 de julio a Eduardo Del Castillo (MAS), Andrónico Rodríguez (Alianza Popular), Eva Copa (Morena) y a los “delegados” del expresidente Evo Morales para articular una candidatura única.
Este domingo, el presidente Luis ArceArce, en su mensaje, publicado en sus redes sociales, insistió en su llamado “a todos los partidos de izquierdas y progresistas, a los movimientos sociales y los sindicatos” para conformar un frente único. “Reitero mi llamado a caminar en esa dirección”, indicó. En el texto, el mandatario advirtió sobre la amenaza de un retorno del “neoliberalismo despiadado” al poder y, en ese marco, propuso un diálogo para construir un programa mínimo que evite la dispersión del voto.
Morales, sin embargo, rechazó la iniciativa y la tildó de una muestra de desesperación. “¿Quién le hará caso? Es como pedir auxilio: ‘Evo, venga, sálvenos’. Está en eso”, expresó durante su programa dominical en la emisora cocalera Kawsachun Coca.
La base de las negociaciones, no obstante, estaría en la posibilidad de hacer sustituciones de candidatos inhabilitados hasta tres días antes de las elecciones generales, previstas para el 17 de agosto, según lo estipulado por la Ley 026. Y Morena, por ejemplo, solo tiene siete candidatos habilitados.
En esa línea, el propósito de los frentes autodenominados de izquierda, o parte del “bloque popular”, es buscar que los candidatos históricamente opositores al masismo lleguen a una probable segunda vuelta electoral, asegurándose un lugar en el balotaje.
LOS PRIMEROS MOVIMIENTOS
La semana pasada, cuando le consultaron si su frente político bajaría la candidatura presidencial de Eva Copa, el jefe de campaña de Morena, Iván Lima, respondió que el 31 de julio darán a “una posición oficial al país”. Esto depende, según adelantó al programa de streaming POV de Unitel, “del diálogo, de hablar, de conversar”.
