
Cerca de 2.000 familias en el Beni sufren las inundaciones de sus comunidades por las fuertes precipitaciones y muchos deben transitar las calles en lanchas, también temen la escasez de agua potable, en una temporada de lluvias que hasta este sábado ha dejado más de 700.000 personas afectadas y 49 fallecidas en el país.
En las localidades amazónicas de Reyes, Borja, Rurrenabaque y Riberalta cientos de viviendas están anegadas por el desborde del río Beni, las autoridades locales señalan que más de 2.000 mil familias resultaron afectadas, y según constató EFE muchas personas cruzan los caminos y calles para llegar a sus viviendas subidos en vacas o en lanchas con remos.
El corregidor municipal de Reyes, Francisco Medina, indicó a EFE que las autoridades locales trabajan con lanchas a motor y tractores para sacar a las personas de sus viviendas inundadas, y para recuperar algunos artículos y ropa de las casas.
“Hay comunidades que quedaron bajo el agua completamente (...) las bombas de agua de las comunidades están contaminadas”, señaló Medina.
Parte de la población de esas comunidades instalaron carpas a la orilla de la carretera en donde viven temporalmente a espera que la intensa lluvia pare y el agua baje para así regresar a sus hogares.
Sin embargo, Medina pronosticó que el agua no cederá por completo en uno o dos meses y lamentó que la mayoría de cosechas de yuca, maíz, arroz y plátano quedaran destruidas, y teme que haya un problema de seguridad alimentaria en el futuro cercano.