Los gobernadores del país se declararon este jueves en estado de emergencia debido a la falta de liquidez que enfrentan sus administraciones, agravada por el desabastecimiento de combustible.
Tras una reunión en Cochabamba, exigieron una reunión “urgente” con el presidente Luis Arce para abordar la crítica situación y buscar soluciones inmediatas.
La principal preocupación de las gobernaciones radica en la “imposibilidad financiera para atender necesidades locales y las obligaciones transferidas por el nivel central”. A esto se suma, según explicaron, el “encarecimiento de los precios que afectan la programación del POA y Presupuesto de la presente gestión”. La falta de combustible agrava aún más el panorama, lo que impacta directamente en los programas y proyectos de inversión de los Gobiernos Autónomos Departamentales (GAD).
El encuentro, que contó con la participación presencial de los gobernadores de Cochabamba (Humberto Sánchez), Chuquisaca (Damián Condori), Santa Cruz (Mario Aguilera) y Oruro (Johnny Vedia), y la conexión virtual de las autoridades de Tarija, Beni y Pando, culminó con la firma de un acta que resume nueve exigencias concretas dirigidas al gobierno central.
Entre las demandas más urgentes, los gobernadores solicitaron mejoras en las condiciones financieras del fideicomiso de Bs 1.500 millones propuesto por el Gobierno, específicamente en cuanto a “la tasa de interés, tasa de descuento y plazo”.
