La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este miércoles el estado de emergencia luego de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos con una diferencia de apenas 39 segundos en una zona del centro del país, causaron daños materiales de consideración, pero aún sin cuantificar y de los que hasta el cierre de la presente edición informativa no se habían reportado heridos ni fallecidos. Sin embargo, se daba por descontado que habría víctimas fatales.
“Estamos en este momento declarando el estado de emergencia, tal como lo contempla nuestra Constitución”, indicó Rodríguez en una alocución transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), acompañada del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
Igualmente, dijo que se ha activado toda la red de salud pública y privada del país, especialmente en las zonas más afectadas para la atención de los heridos, sin precisar una cifra.
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de EEUU explicó que ambos temblores conformaron un "doblete sísmico", un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona, por lo que la información oficial fue actualizada para identificar al sismo de magnitud 7,5 como el evento principal.
INQUIETANTE PREVISIÓN
Por otra parte, la agencia EFE informa que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó que el terremoto5 registrado frente a la costa de Venezuela podría dejar un saldo potencial de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, según la evaluación preliminar de su sistema PAGER, que también anticipa importantes pérdidas económicas.
El organismo estadounidense activó una alerta naranja por el impacto humano y económico del sismo, una categoría que refleja un riesgo significativo de víctimas y daños materiales, aunque se trata de una estimación basada en modelos automáticos y no de un balance oficial.
De acuerdo con el USGS, la proyección se construye a partir de la intensidad del movimiento del suelo, la población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones en la zona afectada. El sistema asigna probabilidades a distintos rangos de víctimas, siendo el de 10.000 a 100.000 fallecidos el escenario con mayor probabilidad dentro del modelo.
