Por lo menos seis viviendas fueron afectadas por el agua y el lodo arrastrados por el río Pasajahuira en Bajo Llojeta, La Paz. Allí, en noviembre, una niña de cinco años perdió la vida en una trágica mazamorra.
Los vecinos, que volvieron a habitar sus casas, tuvieron que trabajar varias horas, hasta la madrugada de este martes, para sacar el agua y el lodo que ingresó a sus viviendas, según reflejó Unitel.
La maquinaria pesada de la Alcaldía de La Paz operó toda la noche para construir los “camellones” y retirar parte del material de arrastre que bajó desde la zona alta.
Los obreros construyeron piscinas para aplacar los efectos del lodo que se generó debido a las lluvias.
Hubo otras reacciones. En un comunicado, la Inmobiliaria Kantutani S.A., acusada por lo ocurrido el año pasado, consideró este martes que “los nuevos problemas en Bajo Llojeta confirman la inacción de la Alcaldía” de La Paz.
