Cindy Saraí Vargas Pozo, la supuesta joven que habría mantenido una relación con Evo Morales en 2015 y quedó embarazada siendo menor de edad, concedió una entrevista a un medio internacional en la que relató su versión de los hechos. En sus declaraciones, acusa al ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, y a la fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez, de haber actuado en complicidad en el delito de trata de personas, asegurando que ambos llegaron a conocer a la presunta hija del expresidente.
Durante toda su intervención, la joven se abstuvo de mencionar el nombre de Morales o de responder las preguntas directas que apuntaban a la culpabilidad del líder cocalero. Evitó mencionar el apellido de su hija y se enfocó en arremeter contra el sistema judicial del país, alegando que su caso es considerado como una estrategia política del actual Gobierno. “Estoy siendo perseguida por el Gobierno de Arce”, apuntó.
De acuerdo con Vargas, la menor ahora tiene ocho años y desde su nacimiento ha sufrido dificultades para contar con la documentación correcta.
Según la joven, que ahora tiene alrededor de 24 años, tuvo que enfrentar la separación de sus padres desde muy pequeña, lo que la llevó a mostrar signos de rebeldía en la adolescencia, conducta que la llevó a entablar una relación con Morales.
