“No nos quieren dar paso ni cuarto intermedio, estamos abandonados, como secuestrados por aquí, más de diez días. No hay ni comida, ni agua ni buena señal”, lamenta un transportista chuquisaqueño, detenido en el tramo carretero Mizque-Arani, en Cochabamba, hace diez días por los bloqueos ‘evistas’.
Este miércoles solo tenía haba tostada para comer. El agua y comida están restringidas, por lo que varios ciudadanos varados en el lugar cayeron enfermos y tuvieron que ser trasladados a la posta de salud más cercana. Para obtener agua, deben caminar alrededor de dos kilómetros, según su testimonio compartido de forma anónima con Correo del Sur Radio, pese a la señal deficiente.
Él lleva cemento, pero la carga de otros camiones del sector está en proceso de deterioro, cuenta. Por el frío, los motores no encienden. Pese a esa situación, los dirigentes de los bloqueadores no dan su brazo a torcer. “No nos han hecho caso (…) No se sabe nada de los dirigentes y nos trancan peor, nadie nos escucha hasta ahorita”, lamenta.
