El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, condenó ayer domingo el uso de personas pobres para bloquear carreteras con el fin de obtener poder y beneficios personales. Afirmó que quienes se sirven especialmente de los más necesitados “no tienen perdón de Dios”.
Leigue señaló que algunas autoridades, al no cumplir la Constitución y las leyes, buscan imponer su autoridad como si fueran dueños del país, relegando a los más pobres a seguir sus órdenes.
El arzobispo lamentó que “es triste ver que hay personas que quieren servirse de los pobres que no tienen nada que ver, porque al final, cuando logran sus objetivos, los que disfrutan (el poder) son aquellos que no están ahorita en los bloqueos”.
“No hay que servirse de los más pobres; ellos son los que sufren gritando, maltratando a otros o dejándose maltratar, mientras los que buscan los puestos no están ahí”, puntualizó.
