El reinicio del diálogo entre el Gobierno y el sector empresarial, programado para la tarde de este viernes, está bajo presión debido a la propuesta de los sectores sociales afines al Ejecutivo que abogan por el control de las divisas. Los empresarios han admitido que en su primer encuentro con el presidente Luis Arce no lograron alcanzar "coincidencias".
Las diferencias se hicieron más evidentes a partir de la propuesta que lanzó el Gabinete Social Extraordinario. El martes el presidente Arce sostuvo un encuentro con esas organizaciones que respaldan su gestión.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Bolivia (COB), Juan Carlos Huarachi, al término de esa reunión, fue el encargado informar sobre los acuerdos alcanzados y en esa oportunidad destaco que “hemos hecho algunas sugerencias como entidad matriz de los trabajadores, como es el control de las divisas de las exportaciones, para que eso entre al Banco Central, entre al Estado boliviano, para que se pueda garantizar la circulación del dólar en nuestro Estado Plurinacional de Bolivia”.
El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc), Óscar Mario Justiniano, fue el primero en expresar su desacuerdo con esta propuesta. “Nunca vamos a estar de acuerdo respecto al control de divisas”.
En la misma línea, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), a través de un comunicado, rechazó la propuesta del Gabinete Social de imponer un control a las divisas provenientes de las exportaciones y pide “seriedad” para enfrentar la “crisis económica”.
“Rechazamos enfáticamente la pretensión de la Central Obrera Boliviana de imponer un control de las divisas provenientes de las exportaciones y demandamos que las propuestas para enfrentar la crisis económica se hagan en el marco de la seriedad que corresponde”, señala el comunicado publicado este miércoles por la CEPB.
Por su lado, el presidente de los Empresarios Privados de Tarija, René Segovia, marcó otras diferencias con el Gobierno. Señaló que su sector planteó recurrir a fondos de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mientras que el Gobierno propone crear un “bolsín”, manejado por el sector privado y estatal; además de insistir en que la Asamblea Legislativa apruebe créditos.
Desde el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el presidente Alan Camhi calificó de desatinado el pedido del gabinete social ya que los resultados que acarrea el control del comercio exterior pueden tener consecuencias como la distorsión del mercado, inflación, escasez de productos por la caída de oferta de bienes extranjeros, menores inversiones y desconfianza en la moneda nacional.
