Bolívar perdió, pero la diferencia de solo dos goles (2-0) se antoja remontable en La Paz y hace soñar al equipo celeste con la posibilidad de lograr el pase a cuartos de final frente al poderoso Flamengo, que en su cancha del Maracaná no pudo conseguir la goleada que pretendía, este jueves en el partido de ida de octavos de final de la Copa Libertadores de América.
Fue encomiable el esfuerzo de los celestes, de cada uno sin excepción, que lucharon y se pusieron firmes en la cancha ante un gigante. Bolívar, además, mostró jerarquía en su juego y vendió cara su derrota.
La llave, más allá del resultado, quedó abierta. Flamengo no se puede sentir muy tranquilo con esta victoria y Bolívar tiene la certeza de que, haciendo bien las cosas el próximo jueves en el Hernando Siles de La Paz, la llave puede ser suya.
Los primeros 15 minutos fueron de abrumadora presión ofensiva de Flamengo, a tal punto que el golero Carlos Lampe atajó en ese lapso tres pelotas que tenían destino de gol y en una ocasión Jesús Sagredo la sacó de la línea de sentencia.
El equipo boliviano ganó en confianza y también fue a campo contrario. A los 20’ Alfio Oviedo tuvo una chance después de un saque lateral de Jesús Sagredo, pero la pelota no entró porque justo se cruzó un zaguero.
Flamengo insistió y, a través de una gran jugada de ataque, hizo el 1-0 en una rápida salida, en la que Pedro habilitó magníficamente a Araújo, quien quedo solo frente a Lampe y lo venció. Ocurrió a los 28 minutos.
El equipo brasileño había merecido abrir la cuenta, pero a la larga el resultado era demasiado corto en función a sus intereses.
Bolívar también mostró sus armas y respondió en la recta final de la primera parte con dos ataques claros en los que el empate estuvo cerca, uno de Fabio Gomes y el otro de Oviedo, cuyo disparo fue a dar al travesaño.
En la segunda parte Bolívar salió con la idea de controlar la diferencia y que no le cayeran más goles, lo hizo bien. Efectivamente Flamengo siguió dominando, pero cada vez le costaba más crear situaciones.
