El Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió no invitar ni a Evo Morales ni a Grover García, las cabezas de las dos facciones enfrentadas en el MAS, al “Encuentro Multipartidario e Interinstitucional por la Democracia”, donde se discutirán las “condiciones necesarias” para garantizar las elecciones de 2025. En cambio, sí convocó al presidente Luis Arce.
El presidente en ejercicio del TSE, Francisco Vargas, explicó, en una conferencia de prensa, que se remitieron invitaciones a las jefaturas de los partidos políticos que ya cumplieron con la renovación de sus directivas, según lo dispuesto por la Ley de Organizaciones Políticas 1096, y añadió que, en el caso de los partidos que aún se encuentran en proceso, se invitó a los delegados políticos acreditados ante el TSE.
De acuerdo con Vargas, también se cursaron invitaciones a los delegados de las alianzas electorales de la Asamblea Legislativa Plurinacional; a los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado, en representación del Órgano Legislativo, y al Presidente del Estado, en representación del Órgano Ejecutivo.
Esta decisión no cayó bien en el ‘evismo’. El equipo jurídico de este bloque acusó al TSE de excluir a Morales de manera “arbitraria”, pese a que la misma entidad electoral lo reconoce actualmente como presidente del MAS, y denunció que sospecha que el objetivo es eliminar las elecciones primarias a fin de impedir la inscripción de la candidatura del expresidente. Su delegado, Diego Jiménez, anticipó que no asistirá al evento, que fue programado para el 10 de julio.
Vargas, no obstante, rechazó que el TSE busque desconocer a nadie. “Este encuentro, en ningún momento, pretende desconocer ni reconocer a ninguna dirigencia. Es un espacio de diálogo plural, abierto; es un encuentro necesario, en el que los representantes políticos tienen que dar una señal de construir y de llevar adelante, junto al Órgano Electoral, un proceso electoral totalmente competitivo, limpio y transparente”, dijo la autoridad electoral.
