La productividad laboral en las empresas mineras privadas supera hasta en cuatro veces a los rendimientos en las compañías estatales y hasta 14 veces lo que genera un trabajador en una cooperativa. Pero además se generan más empleos indirectos, según un análisis del experto Héctor Córdova.
Los últimos datos disponibles del Ministerio de Minería en su Dossier 2021 revelan que la minería mediana emplea 4.780 trabajadores, la minería chica a 2.086, la minería estatal a 5.786 y las cooperativas a 129.410 personas.
Córdova explicó que la productividad tiene que ver con cuánto rinde un trabajador. “Cuando la productividad es baja, la minería es casi artesanal, son técnicas modernas y con poca eficiencia. En las empresas privadas, la productividad es mayor porque tienen tecnología de punta y trabajan grandes volúmenes”, remarcó.
En todo caso, aclaró que, en la minería grande y moderna, no se necesita muchos trabajadores porque la tecnología hace mucho más.
Con el paso de los años y el desarrollo de la tecnología, muchas de las tareas mineras se han automatizado y las máquinas han sustituido a las personas. La minería moderna no genera muchos empleos. Las empresas públicas y privadas, aunque exporten la mayor cantidad de mineral, sólo emplean al 9% de las personas que trabajan en el sector.
Según el experto la productividad por actor también es variada. Mientras que un trabajador de Comibol genera 80 mil dólares al año y un cooperativista 25 mil; un trabajador de las empresas privadas, 384 mil dólares.
“Es decir, un trabajador de Comibol es tres veces más productivo que un cooperativista y uno de la empresa privada, 4 veces más que el de Comibol y casi 14 veces más que el cooperativista (a partir de datos del Dossier del Ministerio de Minería y Metalurgia). Estas diferencias son reflejo de la forma de administrar las organizaciones, de la tecnología utilizada, de la inversión y de los objetivos que se persiguen con la actividad minera”, precisó.
