El Ilustre Colegio de Abogados de Chuquisaca (Icach) sostiene que el caso de corrupción en el cobro de 20.000 bolivianos por una sentencia en el TSJ demuestra que los magistrados no tienen un control pleno de sus asistentes en el manejo de causas. Lamentó que este tipo de denuncias no concluyan con un esclarecimiento ni con sanciones.
El presidente del Icach, Juan Pablo Cervantes, señaló que la figura de los asistentes nunca estuvo descrita en la norma y no se establecieron sus funciones, la forma de su nombramiento, la cantidad de causas que deben proyectar por día ni el número de asistentes y letrados que debería haber en cada sala.
En criterio de los abogados, en la denuncia por los Bs 20.000 que habría cobrado un asistente de Sala demuestra que a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) no les alcanza el tiempo para revisar los fallos y son los asistentes y letrados quienes al final hacen las sentencias.
