La economía del país “está sorteando una serie de dificultades”, pero “no es la peor situación como se quiere hacer ver”, indicó el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, al insistir con el pedido del Gobierno nacional para que se aprueben los créditos estancados en la Asamblea Legislativa.
La pandemia, la guerra Ucrania-Rusia y el incremento de precios de los energéticos incidieron en la situación actual del país, que a pesar de estar en la “senda de la reconstrucción”, requiere de más recursos, según explicó Montenegro en una conferencia de prensa.
“La economía boliviana está sorteando una serie de dificultades, que obviamente han venido con la pandemia, luego con los energéticos más caros del 2022. Este 2023, a nivel mundial, varios países se preocupan por las altas tasas de interés y obviamente cuando aumentan las tasas de interés en el mundo, los precios de los bonos de varios países van cayendo”, detalló Montenegro.
Apuntó que “las fricciones políticas que se van generando en la Asamblea” no solo influyen en las calificaciones a la economía del país, sino que también están obstruyendo la reconstrucción pospandemia.
El Ministro aclaró que estos créditos, que aún no fueron aprobados por la Asamblea Legislativa, ya fueron aprobados por la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial.
“Nuestra preocupación del ejecutivo es que nuestros asambleístas entiendan que la construcción de la economía es un patrimonio de todos, no es el logro de un solo actor económico, porque esto va en beneficio de todos los bolivianos; por tanto, exhortamos a nuestros asambleístas que depongan actitudes de fricción innecesarias y que nos aboquemos a una gestión económica”, reflexionó Montenegro.
