El presidente Rodrigo Paz y el líder de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, profundizaron este miércoles sus diferencias, en un cruce que pone en riesgo la ya frágil gobernabilidad del Ejecutivo y que coincide con versiones sobre una posible salida del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
Consultado en Tarija sobre las críticas de Doria Medina contra el Gobierno, Paz evitó pronunciarse de manera directa sobre los dichos del empresario y llamó a dejar de lado los intereses particulares. “Es momento de ponerle el hombro a Bolivia. El que quiera ayudar, ayuda. Hay que ponerse en función del país y no de intereses personales”, afirmó el mandatario, en referencia al paquete de leyes que prepara su administración para salir de la crisis.
“Respeto lo que diga el señor Samuel, pero es hora de pensar en función del país y no de intereses personales”, señaló, y agregó que “no soy yo para opinar sobre la voluntad o los criterios del señor Samuel. Creo que Bolivia necesita de todos”, en referencia a las críticas de Doria Medina en sentido de que la gestión del Gobierno va lenta y el corrupción rápida.
Tras esas declaraciones, Doria Medina reaccionó en X y cuestionó al Gobierno por no admitir ni corregir sus errores. “Lo que pasa es que los gobernantes no saben admitir ni corregir sus errores, prefieren desprestigiar a quienes se los muestran. Es más cómodo para ellos, pero es aumentar una equivocación con otra, porque así los problemas siguen”, escribió.
