Al tráfico de gasolina y diésel se suma la venta irregular de Gas Licuado de Petróleo (GLP), que es comercializado en garrafas, en la ciudad de Potosí, así lo denunciaron dirigentes de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve).
El vicepresidente de Fedjuve, Yasmani Zota, informó que junto a otros dirigentes verificaron que las empresas de distribución de GLP no están comercializando las garrafas a los vecinos, sino que tienen subcontratos con tiendas en las cuales el producto cuyo costo es de 22,50 Bolivianos se está vendiendo en 40 y 50 Bolivianos.
Señaló que realizaron el seguimiento a los camiones que salen de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con las garrafas de gas y que, en lugar de recorrer las calles de la ciudad para que la gente compre el energético, se dirigen directamente a las tiendas.
En las tiendas, las garrafas se apilan y se las va comercializando conforme llegan los vecinos, a precios superiores al establecido, que es de 22,50 Bolivianos por unidad de garrafa con GLP.
Los vecinos evidenciaron que una garrafa con gas se está vendiendo incluso hasta en 50 Bolivianos, lo que está dando lugar a que muchas personas acudan a la planta de YPFB para presionar para que les vendan el energético.
Cuando los dirigentes intentaron averiguar por qué los dueños de las tiendas reciben las garrafas con gas, mientras que falta el carburante en los hogares potosinos, fueron agredidos y amenazados, lo que les hizo pensar que existe toda una estructura montada para beneficiarse de un recurso que es considerado fundamental para la población.
El dirigente destacó que en las zonas periurbanas no se cuenta con el sistema de gas domiciliario, por lo que están obligados a preparar los alimentos en cocinas a GLP en garrafa y es esa gente pobre la que está siendo afectada con precios superiores a los establecidos.
INVESTIGACIÓN
El gerente regional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Chanel Aguilar, informó que recibieron cinco denuncias sobre el comercio ilegal de GLP por lo que se abrió un proceso de investigación para determinar la situación e identificar a los responsables.
El entrevistado destacó que se cuenta con dos empresas que realizan la comercialización de las garrafas con GLP en la Villa Imperial, las cuales tienen un contrato que establece la venta directa a la población.
