Los primeros días de febrero, la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) procesó una denuncia de maltrato infantil contra un niño de siete años. La denuncia apuntaba a su padrastro como responsable directo y su propia madre, de profesión médica, como encubridora. El caso sigue en investigación en Santa Cruz.
Su abuela paterna, su tía y su papá descubrieron el hecho cuando el niño visitaba la casa y reveló que ya no soportaba más el sufrimiento y clamó por quedarse a vivir con ellos.
Desde que nació vivía con su mamá y su papá. Tiempo después, la separación de la pareja obligó al menor a vivir en otra casa junto a su progenitora y su novio. Este hecho marcó el inicio de un calvario para el pequeño.
La denuncia por ultrajes físicos y sicológicos fue sentada contra Christian C.R. por la abuela paterna y su tía. Las pesquisas se desarrollaron en coordinación con la Fiscalía y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia.
