La división dentro del MAS en la Asamblea Legislativa impide que el Gobierno, que enfrenta una aguda crisis económica con el desplome de las divisas y reservas del Banco Central, pueda agilizar el tratamiento de la Ley del Oro, que supuestamente busca paliar este problema y le pone trabas a la aprobación de créditos para reactivación, que se consolidaron esta semana, pero con muchas dificultades.
En junio del pasado año se envió al Parlamento el proyecto de Ley del Oro, que debía ser aprobado entonces, pero los conflictos internos en el MAS obstaculizaron este cometido. La segunda semana de enero, el diputado Sandro Ramírez envió la carta solicitando el tratamiento de este proyecto y ahora nuevamente los conflictos internos bloquean su discusión. Hasta el momento, no se ha podido tratar.
El diputado del ala 'evista', Gualberto Arispe, explicó que en este caso, los perjudicados son “los hermanos cooperativistas y especialmente los auríferos. Dijimos que si ellos están de acuerdo, el proyecto iría adelante, pero eso no ha sucedido. Debemos evitar conflictos que más adelante que perjudiquen al Ejecutivo”. Por eso aseguró que conoce que el sector se sentará con el Gobierno para lograr consensos después de los feriados de Carnaval. “Temen que el Banco Central de Bolivia compre el oro, pero que no pague rápido. Si eso se zanja no habrá problemas en la aprobación”.
