El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia, se pronunció y justificó la postergación del Censo para 2024, citando factores como la zafra de la castaña, la guerra en Ucrania –que ocasionó una crisis de logística mundial–, la actualización cartográfica y los conflictos de límites, que influyeron en la decisión tomada por la Comisión Nacional de Autonomías en julio de 2022.
Arandia recibió en su despacho a Erbol y explicó que, durante la reunión de la Comisión de Autonomías en la Casa Grande del Pueblo se dio un análisis en el ámbito político a partir del hecho que cada año en noviembre, por la zafra de la castaña, se produce un desplazamiento masivo de unas 200 mil personas que migran de las ciudades hacia el monte en Beni, Pando y parte de La Paz.
Explicó que un Censo en esas condiciones podía haber generado una imagen incorrecta y ocasionado decisiones equivocadas sobre políticas públicas como el hecho de que, en el caso de Riberalta, se podían reducir ítems en educación asignándole solo para 50.000 personas, cuando la mayor parte del año tiene 100 mil habitantes.
Explicó que el INE, en septiembre de 2021, comenzó las etapas iniciales de la licitación, una vez que los proveedores internacionales garantizaron la existencia de los equipos y, en junio de 2022, en medio de la guerra, avisaron que los equipos solicitados no estaban disponibles a nivel sudamericano.
Dijo que un Censo es un proyecto muy grande para un país y necesita una gran contratación de personas para la actualización cartográfica, que requiere casi 2.000; para el día del empadronamiento, más de 300 mil, y para su desplazamiento, vehículos que, en el caso del INE, recibió recién en diciembre del año pasado.
