El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, afirmó ayer, jueves, que los tres celulares que, según su denuncia, le fueron robados en un acto de su partido fueron ofrecidos a la Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) a cambio de una cifra millonaria.
Evo hizo esas afirmaciones con base en “pruebas” de su exministro de Gobierno, Carlos Romero, y menciona a la actual autoridad en el cargo, Eduardo del Casillo. “Según pruebas mostradas por el hermano exministro Carlos Romero, los 3 celulares robados en un acto hace 4 meses con la presencia del ministro Del Castillo han sido ofrecidos a la DEA a cambio de una cifra millonaria. Así conspira la derecha interna que encubre al narcotráfico (sic)”, escribió el exmandatario en Twitter.
Volvió a referirse a un “plan negro” en su contra y advirtió que los “agentes” de esto, con los celulares en mano fabricarán pruebas para involucraron en delitos que no se cometieron.
“Advertimos a nuestro pueblo que mientras los agentes del Plan Negro estén en posesión de los 3 celulares robados, tratarán no solo de negociar con la DEA, sino también de hacer montajes y fabricar ‘pruebas’ para intentar involucrarnos en delitos inexistentes. Estamos informados (sic)”, acotó.
