Tras casi cinco horas de audiencia, un juez determinó este viernes enviar a la cárcel de Obrajes, con detención preventiva, a la dirigente yungueña afín al MAS, Elena Flores, acusada por la toma del hospital cocalero y la empresa de infusiones Inalmama en 2019.
El abogado de Flores, Germán Gutiérrez, informó que en audiencia se comprobó que Flores tiene domicilio, trabajo y actividad lícita, pero el juez consideró que la dirigente debía ser encarcelada mientras se desarrollen la reconstrucción de los hechos y se tomen declaraciones a más testigos.
El jurista dijo que, debido a que se descartaron los riesgos procesales, se debió dictaminar como máximo una detención domiciliaria de Flores.
Señaló que la detención preventiva para su cliente tiene el plazo de cinco meses, mientras se realiza las investigaciones, pero indicó que se ha apelado el fallo judicial y que la próxima será la audiencia.
