La explosión que el lunes 10 se registró en la cárcel de Mocoví, en Trinidad, cobró su segunda víctima fatal. Así lo confirmó el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien adelantó que se trataría de una granada de guerra la que explotó, la misma que habría sido enviada desde el penal del Abra, de Cochabamba, donde hace algunos días una requisa encontró en poder de un reo brasileño una granada con un distintivo del Primer Comando Capital (PCC).
Los fallecidos son Mauricio Soliz Rojas, de 35 años, y Rubén Dario S., de 26 años, ambos reclusos del Pabellón A de ese centro penitenciario.
RESPONSABLE
La Policía identificó al brasileño Lucas R. S. (procesado por narcotráfico y miembro del PCC) como el responsable de la explosión, que además dejó 32 heridos, de los que al menos 14 retornaron al centro de reclusión luego de ser atendidos en un centro hospitalario.
“El interno Lucas R. S., de nacionalidad brasileña, (detenido preventivamente por tráfico de sustancias controladas) por problemas personales y amenazas de muerte con el interno Jorge Mauricio Soliz Rojas, habría lanzado una granada sobre Soliz Rojas, quien se encontraba en el Pabellón A, con otros 32 internos, los mismos que producto de la explosión fueron afectados”, informó el comandante de la Policía de Beni, coronel Ricardo Cadima.
Lucas R. S. se encuentra aprehendido en celdas de la Felcc.
Poco antes, el delegado de la Defensoría del Pueblo en Beni, Alberto Condori, brindó un informe sobre una visita defensorial que se hizo a los reclusos que resultaron heridos en el incidente y dijo que ellos informaron que se trató de un artefacto explosivo.
El lunes 10 de febrero, en una requisa en el penal de El Abra de Cochabamba, la Policía encontró una granada en la celda del bloque C de alta seguridad en poder de un reo brasileño, que también es parte del PCC, una de las organizaciones criminales más peligrosas de Brasil.
