El alemán Sebastian Vettel y el monegasco Charles Leclerc presentaron ayer en sociedad el Ferrari SF1000, el monoplaza con el que competirán en el Mundial de Fórmula Uno de 2020, en una ceremonia celebrada en el Teatro Romolo Valli de Reggio Emilia, ciudad donde vio la luz por vez primera “il tricolore” (la bandera nacional italiana) y a unos 30 kilómetros de su sede en Maranello.
El nuevo coche hizo su aparición después de una espectacular introducción, con una orquesta, coro y bailarines de ballet, así como los discursos del director general de Ferrari, Louis Camilleri, y el director de la escudería, Mattia Binotto, frente a un video de la historia de la F1 de Ferrari.
El SF1000, llamado así para celebrar la temporada en la que Ferrari competirá en su gran premio número 1.000 (en Canadá a mediados de junio), es una evolución del SF90 del año pasado, el coche que terminó segundo, por detrás de Mercedes, en la clasificación de constructores.
