Antonio Costas abandonó ayer la cárcel de San Pedro. El exvicepresidente del TSE dejó ese penal de La Paz para cumplir detención domiciliaria, a más de dos meses de ser recluido en el marco de la investigación por el fraude electoral a favor del MAS. Visiblemente emocionado, el exvocal dijo tener “emociones encontradas” y garantizó seguir colaborando con la justicia. “Abrigo la esperanza de que la investigación llegue al final cuanto antes”, se limitó a decir.
