“Agárralo de la polera”, “agárralo de los cabellos”, eran los gritos desesperados de una familia que había pedido auxilio a la Policía en Vallegrande porque su hijo de 11 años se estaba ahogando en una represa.
La familia Alcocer Rodríguez había acudido hasta el barrio Guadalupe, donde se encuentra una represa y su intención era aprovechar que el menor estaba de vacaciones para compartir unos momentos agradables al aire libre, según informa la institución verde olivo.
Cuando, de un momento a otro, los progenitores se percataron que el pequeño flotaba y no daba señales de vida. En ese instante llaman a la Policía, que acudió de inmediato, y el menor logró salvar la vida.
Ramiro Castro, Rodrigo Quispe y Miguel Carrasco fueron los uniformados que acudieron al llamado de auxilio.
