Jerjes Justiniano Atalá dejó de ser ministro de la Presidencia la tarde de este martes, tras una decisión de la presidenta, Jeanine Áñez, que posesionó en su lugar a quien hasta ayer ocupaba la cartera de Obras Públicas, Yerko Núñez.
La medida surge en medio de los duros cuestionamientos que existían contra Justiniano. Una denuncia del exviceministro de Comunicación, Danilo Romano, por "coacción" y otra por supuesta "injerencia" en el proceso judicial por una violación grupal en Santa Cruz, denominado caso Manada.
Por otro lado Justiniano, que aparte cumplía su función como nueva autoridad del Estado, también ejerce como abogado defensor de uno de los acusados en el caso de la Manada. Jerjes Justiniano, a través, de su cuenta de Twitter, aseguro que no habría manipulación de la justicia.
Áñez destacó la amplia experiencia de Núñez y dijo que es un hombre de su "entera confianza".
Durante su intervención no mencionó las causas sobre la salida de Justiniano Atalá, que había negado cualquier tipo de intervención suya en la administración de justicia, asegurando que ahora solo recibe “ingratitudes”.
