La Secretaría General de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) desmintió mediante un comunicado las afirmaciones del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien identificó a la Iglesia católica, a líderes de opinión y a algunas ONG, de ser las responsables de activar la versión del fraude electoral en el país.
"La secretaría general de la Conferencia Episcopal Boliviana desmiente categóricamente las falsas afirmaciones del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, de que la Iglesia católica sería responsable de promover las acusaciones de fraude en las elecciones generales de Bolivia", dice el documento emitido ayer.
El documento enfatiza que las acusaciones de Quintana tienen el propósito de menoscabar la credibilidad varias instituciones en Bolivia, y que, al contrario de estas declaraciones, la Iglesia católica ha cumplido con la tarea de ser un agente de paz en los diferentes escenarios.
"La Iglesia católica en Bolivia no ha realizado ni inspirado acción o reflexión alguna, que tuviese como fin promover o financiar acusaciones de un fraude electoral en el país. Más bien ha cumplido siempre un rol pacificador y de servicio a la concordia y la democracia en el país", manifiesta.
Otro de los puntos refiere que "la Iglesia católica en Bolivia está al servicio de la verdad, la justicia y el bien común y no de facciones de izquierda ni de derecha".
La secretaría general de la CEB exigió al ministro de la Presidencia a presentar pruebas de las afirmaciones vertidas o retractarse de las mismas.
"El fraude es una coartada que fue instalada hace bastante tiempo en los medios de comunicación, en las redes sociales, a través de los opinadores contratados, organizaciones no gubernamentales con financiamiento extranjero, la Iglesia católica alineada con la derecha", refirió Quintana en una entrevista con la agencia de noticias rusa, Sputnik, donde además aseveró que Bolivia se prepara para convertirse en un "campo de Batalla, un Vietnam".
