Las organizaciones vivas del municipio de Llallagua, en el Norte de Potosí, se pronunciaron ayer lunes sobre la muerte de cuatro jóvenes de esa región a manos de efectivos del Ejército que, según la denuncia, dispararon contra ellos sin darles la oportunidad de entregarse.
El 12 de marzo por la noche soldados que hacen labor de vigilancia externa en el cerro Posokoni de la Empresa Minera Huanuni abatieron a cuatro jucus o ladrones de mineral. La fiscalía de Oruro dijo que se trató de un enfrentamiento, mientras que los familiares de los fallecidos denunciaron que no se trató de ningún enfrentamiento, sino que sus hijos fueron acribillados.
Que sean jucus "eso no justifica (que los maten), ellos (los militares) pudieron haber procedido de diferente manera y hacer que ellos (los jóvenes) paguen de diferente manera, no quitar vidas, eso es lo que le duele al pueblo de Llallagua", manifestó Zenón Mamani, dirigente del Comité Cívico, a radio Pío XII de Erbol.
Mencionó que los fallecidos con disparos de bala son adolescentes, algunos incluso estudiantes de colegio, que fueron a Huanuni a sacar estaño de manera ilegal por falta de trabajo en la región.
