El presidente, Evo Morales, promulgó ayer la Ley del Sistema Único de Salud (SUS) pese al fuerte rechazo que existe por parte del sector médico del país y sin un acuerdo concreto con las gobernaciones de La Paz, Tarija y Santa Cruz, departamentos en los que no se podría implementar.
Sin embargo, la ministra de Salud, Gabriela Montaño, aseguró que los nueve departamentos se bonificarán del SUS que tiene previsto beneficiar a más de 5 millones de personas que no cuentan con un seguro a corto plazo.
El Gobierno concretó convenios interinstitucionales con las gobernaciones de Cochabamba, Chuquisaca y Oruro, para administrar los hospitales de tercer nivel. Con el resto de los departamentos aún se hacen trámites; pero con La Paz, Tarija y Santa Cruz no existe nada concreto.
“La universalidad significa que todas, todos podamos tener acceso a la salud. Permite que sin importar la edad. Si vivimos en el campo o la ciudad podremos ser atendidos por un sistema de salud gratuito”, manifestó Montaño.
Morales afirmó que la ley pondrá en vigencia de forma inédita el SUS a partir de marzo no viene del imperio ni de su Gobierno, sino fue construida por el pueblo boliviano, y anticipó que esa política obtendrá buenos resultados.
"Esta ley no viene del imperio, esta ley no viene del Gobierno; viene de todo el pueblo boliviano, es algo histórico e inédito", dijo el jefe de Estado, quien impulsó la elaboración de esa política social que beneficiará a más de Bs 5 millones.
Morales aseguró que solo el 49 % de la población tenía "algo de salud gratuita" y que con el SUS se garantiza atención médica al 51 % que nunca tuvo seguridad social.
"Tenemos para todas las bolivianas y bolivianos", agregó.
El mandatario explicó que el SUS arrancará con más de 110 millones de dólares destinados a la atención médica, casi 60 millones para recursos e insumos y unos 30 millones que se usarán en infraestructura hospitalaria.
"Nunca se había invertido tanto en el tema de salud, ni en tema de ítems, ni en infraestructura (...). Quien rechaza esta Ley es enemigo de la salud, enemigo de la vida y enemigo de la gente", agregó Morales.
De esta manera el Gobierno pretende arrancar el SUS desde marzo, pese a que no existen hospitales de cuarto nivel y en medio de un escenario electoral que va en crecimiento.
