La presidenta de la Cámara de Senadores, Adriana Salvatierra, presentó ayer viernes su renuncia, ante el consulado de Chile en La Paz, a su nacionalidad chilena que adquirió por parte de su madre.
“Hoy de forma expresa, ante el Consulado de Chile, he presentado mi renuncia voluntaria a la nacionalidad que adquirí por el principio jurídico lus sanguinis (del latín, derecho de sangre) que me une a mi madre y que es reconocido por el derecho internacional que ejerció de poder registrar a sus hijos”, reveló la joven legisladora.
Salvatierra pidió disculpas al pueblo boliviano si por su doble nacionalidad generó algún tipo de dudas o especulaciones en su actuar. En un principio la senadora no aclaró su doble nacionalidad, pese a las reiteradas preguntas de los periodistas y opositores.
Luego demandó que “ojalá que esta situación se cierre hoy y pido disculpas a mi pueblo boliviano si esto, en algún momento generó alguna forma o algún tipo de incomodidad, pero por favor no quiero que queden dudas ni especulaciones y desde hoy quede atrás esta situación”.
REPERCUSIONES
La polémica sobre la doble nacionalidad de Salvatierra generó repercusiones inclusive en medios de comunicación de Chile, pero la legisladora salió al frente, como lo hizo este viernes, pata reivindicar su origen boliviano.
La oficialista volvió a explicar cuál es el origen de su nacionalidad chilena y el vínculo que la unía a ese país por el origen de su madre.
