Adelio Ticona Rojas, músico y vocalista de una banda de Black Metal, fue sentenciado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por el Tribunal Quinto de Sentencia de La Paz, pese a que las pruebas científicas lo liberan de culpa.
Los dos jueces técnicos que lo condenaron no tomaron en cuenta la prueba de ADN que lo favorece, pero sí su doctrina de músico de rock anticristiana y concluyeron que "desprecia la vida" y, por lo tanto, es culpable, denunció el abogado defensor, Roger Valverde.
"Adelio lo único que sostiene en su cuenta es que él no cree en la biblia, no cree en Dios, cree en la muerte, una doctrina de rockero, y eso lo tomaron en cuenta (...) y no valoraron algo importante que es un dictamen pericial", manifestó.
El análisis de ADN estableció que los restos de las uñas en la víctima no le corresponden a Ticona, sino a otra persona no identificada que sería la agresora. "Eso no fue valorado por el tribunal", lamentó el defensor.
ANTECEDENTE
El 30 de noviembre de 2014, el cuerpo de Jorge Rodrigo V. S. fue encontrado sin vida y con 11 puñaladas en la calle 17 de Obrajes aproximadamente a las 6:30, y el 5 de diciembre del mismo año Ticona fue aprehendido y acusado del homicidio.
"Nunca se conocieron de antes, solo esa noche, el otro señor (Rodrigo) también era rockero y eso es lo que los unió en la charla aquel día", dijo Valverde.
El 29 de noviembre de 2014, cerca de la medianoche, Ticona y Jorge Rodrigo V. S. se conocieron en un local del centro de La Paz, cada uno estaba con su pareja y con un amigo más de parte del sentenciado.
Luego de salir del local, pasada la medianoche, los cinco terminaron en la calle 17 de obrajes, donde compartieron bebidas alcohólicas.
Ticona junto a su pareja abandona el lugar, rumbo a su casa, a eso de las 4:00 del 30 de noviembre, dejando a Jorge Rodrigo V. S. con vida. Dos horas y media después aparece muerto.
El tribunal también basa su acusación contra Ticona en la versión de un testigo del hecho, Héctor A. R., que estuvo entre las 6:00 a 6:30 en la calle 17 de Obrajes junto a un amigo, cerca a la avenida donde ocurrió la muerte de Jorge Rodrigo V. S..
Según el testimonio de Héctor A. R., que para el tribunal es prueba directa, él vio a dos personas (...) uno de ellos cayó como si estuviera ebrio y el otro hizo un ademán. Una hora después hallan el cadáver de Jorge Rodrigo V. S. en ese lugar.
