“Truchos” y “falsos”. Así el diputado Rafael Quispe calificó ayer a los Ponchos Rojos que no se presentaron ayer jueves a la plaza Murillo, a pesar de que los desafió a un duelo de “chicote a chicote”.
El desafío surgió el martes 5 de diciembre, después de que Ponchos Rojos amenazaron con aplicar la justicia comunitaria a Quispe, por considerarlo traidor. El diputado respondió retándolos a batirse en la plaza Murillo, a las 10:00 de ayer jueves.
“Yo no soy manco. Reitero por eso el desafío a los Ponchos Rojos del MAS a que nos enfrentemos de poncho a poncho, de chicote a chicote y de sombreros a sombrero. No les tengo miedo”, dijo ese día con chicote en mano.
“No veo ningún Poncho Rojo”, dijo Rafael Quispe en castellano, aimara y quechua, mientras esperaba en la plaza Murillo.
“No pueden medirse con un verdadero Poncho Negro. Un Poncho Negro defiende la Constitución, no es un Poncho Rojo falso que defiende la ilegalidad”, agregó.
