Róger M. B., médico que extirpó un riñón sano a Sebastián Justiniano, un niño con cáncer, logró que el Juzgado Décimo de Instrucción en lo Penal le otorgue detención domiciliaria tras revocar la orden de reclusión en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz. El galeno está acusado por el delito de lesiones gravísimas y aún permanece internado en un hospital debido a un mal cardiaco.
El 12 de septiembre, el médico fue enviado a la cárcel de Palmasola en una audiencia cautelar tras destaparse el hecho que consternó a la sociedad, pero no fue recluido debido a que se encuentra hospitalizado.
El niño de tres años padece cáncer y estaba comprometido uno de los riñones que debía ser extirpado, pero por error se le sacó el otro sano, lo que al final lo dejó sin riñones.
Ahora está en curso una investigación fiscal para establecer responsabilidades. La defensa del principal acusado logró el cambio de detención preventiva por detención domiciliaria, arraigo y el pago de una fianza de 15 mil bolivianos, informó Joadel Bravo, abogado del acusado internado en el Hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud (CNS).
“Se ablanda por la edad y las afecciones coronarias. Seguirá detenido en su casa. Tiene una fianza de 15.000 bolivianos”, explicó Bravo.
Miguel H. H., el segundo asistente en la cirugía, declaró en la Fiscalía que la primera asistente Isis Ll. realizó la incisión para retirar el riñón sano del menor de edad que padece cáncer. "Él manifestó clarito, dijo que quien hizo la incisión fue la doctora Ll.", señaló Bravo el 25 de septiembre.
