María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, anunció que quiere enviar a sus países a los presos extranjeros que hayan cumplido la mitad de su condena en las cárceles bonaerenses. La medida busca aliviar el sistema penitenciario de la provincia argentina.
De acuerdo con el diario argentino La Nación, en lo que va del año 23 reclusos extranjeros ya fueron devueltos a sus países y se aguarda hacer lo mismo con otros 300. Entre los expulsados figuran siete bolivianos que permanecían presos por los delitos de homicidio, abuso sexual y robo agravado.
"Fueron expulsados los homicidas Valeriano García Carballo y Gregorio Valardez (Bolivia). Por abuso (sexual) fueron echados de Argentina los bolivianos Alejandro Huaranca, Luis Espinoza, Cristino Brisuela y Ricardo Villacagua, y por robo agravado, el boliviano Benjamín Nogales. Todos cumplieron la mitad de su condena", publica el medio argentino.
Además existe otro ciudadano boliviano que está preso acusado por el delito de abuso sexual que aguarda la aprobación de un juzgado. De ser aprobado sería el octavo connacional que regresará al país y que no podrá regresar al vecino país bajo ninguna circunstancia.
