El canciller Fernando Huanacuni calificó anoche de "antipatriota" la convocatoria a una interpelación planteada por asambleístas de oposición por las acciones del Estado en la demanda por el Silala en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
El jefe de la diplomacia boliviana afirmó que la estrategia boliviana tiene un carácter "reservado" y que la información debe ser resguardada "celosamente", porque, además es un tema muy "sensible".
"Consideramos como una actitud antipatriota al intentar mediante una interpelación hacer pública las políticas y estrategias del Estado boliviano, en este pedido de interpelación piden explicación en detalle sobre el documento a ser presentado el 3 de septiembre ante la CIJ", manifestó a los periodistas.
Según el reglamento interno del personal del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo que se debe "Guardar el secreto o reserva diplomática de los asuntos internacionales para salvaguardar la soberanía, integridad e intereses del Estado Plurinacional".
Una de las interpelantes, la diputada potosina Micaela Nina de Unidad Demócrata (UD) rechazó la posición de Huanacuni y afirmó que se busca cumplir con el rol de fiscalización. Agregó que el reglamento de la Asamblea también prevé una sesión reservada.
"Hemos presentado una nota para la reconsideración y que nuevamente se agende el tema de la interpelación. Todos los interpelantes la hemos presentado", complementó.
Gonzalo Barrientos, otro de los asambleístas que pide la interpelación, afirmó que la bancada opositora advierte errores de fondo y contradicciones entre los anuncios y las acciones que se hicieron.
Chile demandó a Bolivia ante la CIJ, con sede en La Haya, para reclamar derechos sobre el agua del Silala, un recurso hídrico ubicado en la zona de frontera y que fue desviado de forma artificial hace más de 100 años amparado en una concesión a una firma chilena, pero que fue anulada por el Estado boliviano.
El argumento central de la demanda es que ese recurso es un río internacional, por lo que los derechos son compartidos entre ambos países, lo que Bolivia niega y, por el contrario, asegura que ese recurso nace y muere en su territorio porqueforma parte de bofedales finitos. Hasta septiembre deberá presentarse la contramemoria, tras dos meses de ampliado el plazo.
