El escándalo de corrupción del gobierno kirchnerista que conmociona a Argentina ya salpica a Bolivia. Al menos, dos empresas involucradas en la presunta red de sobornos, “Lava Jato” argentino, tuvieron contratos millonarios durante el gobierno del Movimiento Al Socialismo.
Las presuntas coimas de descubrieron por los cuadernos de anotaciones del chofer de un alto funcionario de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. En los manuscritos se describe cómo el conductor llevaba dinero qué empresarios pagaban como sobornos a funcionarios de Gobierno.
Uno de los empresarios capturados por este caso es Gerardo Ferreyra, vicepresidente de la compañía Electroingeniería, que formó parte del consorcio Ar.Bol. (Argentina - Bolivia), que fue contratada por el Gobierno boliviano en enero de 2010 por $us 257 millones para construir la vía Santa Bárbara-Caranavi-Quiquibey.
En el acto de firma de contrato, Ferreyra estuvo en Palacio de Gobierno junto al presidente Evo Morales.
