Una publicación sobre la auditoría al padrón electoral realizada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) indica que en el trabajo, desarrollado hasta 2017, se encontraron 48.759 números de cédulas de identidad repetidas de ciudadanos habilitados para votar.
En ese aspecto, la recomendación de la comisión que verificó los datos, insta al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a "garantizar el derecho a una identidad única e irrefutable, no solo biométrica sino también biográfica".
En diciembre de la gestión 2017, en la entrega del informe, se destacó que el registro electoral tiene una consistencia de 98,9 por ciento y se planteó como “primordial” actualizar la tecnología en la que se almacena la información, que data de 2009.
Otros datos indican que existen 99.775 personas registradas en el padrón con documentos que ya no son válidos para sufragar, como el RUN o la Libreta de Servicio Militar, razón por la que se sugirió "definir una estrategia de regularización que permita subsanar esta situación".
